
Aquí una breve explicación de la sección, o bien el artículo, noticia o información más importante de la misma.
Consultas, ponencias y editorial de trabajo
Las grandes crisis económicas de México han surgido a partir de la ineptitud, la corrupción y el endeudamiento de los gobiernos federales. Así ocurrió en 1982 y 1994, por ejemplo. Hoy, la administración pública federal presume de estabilidad macroeconómica: baja inflación, déficit fiscal mínimo y deuda externa manejable. Pero en estos tiempos de federalismo, las crisis pueden venir ya no sólo del gobierno central, sino también de los estados. Por eso hay que poner atención en varias entidades de la República, las cuales han incrementado exponencialmente sus deudas con la banca comercial, cuyos intereses son los más altos. Ya lo habían alertado en los últimos meses el Banco de México y la Asociación de Bancos de México. No es un problema nuevo. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) informó hace apenas unos días que entre los años 2005 y 2008, la deuda de Chihuahua aumentó 709%; la de Oaxaca 668%; Tamaulipas, 427%; Chiapas, 424%; Nayarit, 407% y 284% la de Coahuila Ayer Guillermo Babatz, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), dio también la señal de alerta. No sólo la cantidad de deuda es el problema, sino la mala planeación de la misma: se contratan créditos con vencimientos muy cortos, que luego no pueden pagarse. Es por ello que la velocidad del alza en el endeudamiento es alarmante. Llama la atención en ese rubro el caso de Campeche: su saldo tuvo una variación entre 2010 y 2011 de 3 mil 300%. Morelos registró 340%, Quintana Roo 130%. Los municipios están en una situación similar. Dos mil de las 2 mil 440 alcaldías del país están en crisis financiera, endeudadas y con parálisis en los servicios, según reveló hace un par de meses un estudio del Senado de la República. La deuda municipal creció más de 700% en los últimos 10 años. La repartición de recursos es poco transparente y vulnerable ante la corrupción. Sabemos cuánto se asigna a cada estado, pero no el detalle de en qué se gasta. Argumentan los gobernadores falta de recursos, pero hacen muy poco para recabarlos, con todo y que tienen atribuciones. En México la recaudación del predial, por ejemplo, es de apenas 0.2% del PIB. En Brasil se recauda por ese concepto 1.7% del PIB, en Argentina 1.6% y en Colombia 1.2%. Se trata de una posición cómoda para las entidades: estirar la mano a la Federación mientras se evita el costo político de cobrar impuestos.
De no revertirse la tendencia, la irresponsabilidad estatal podría llevarnos a una nueva catástrofe económica. Es hora de exigirles cuentas.
