
Aquí una breve explicación de la sección, o bien el artículo, noticia o información más importante de la misma.
Consultas, ponencias y editorial de trabajo
De cumplirse este rumor, no sería lo peor, no por la indispensabilidad de González, sino por el pésimo precedente que sienta el hecho: ninguno de los tres últimos gobernadores habrá terminado el mandato para el que fue elegido, violación ésta a la voluntad popular, ya que la gente vota por determinada persona para un periodo específico y no hasta que se le antoje a ésta.
No, la peor noticia sería que su flamante Secretario panista de Desarrollo Económico, Alejandro Páez Aragón (hijo éste, a su vez, del que fuera Gobernador PRIISTA de Durango, Alejandro Páez Urquidi), está convencido que él será nombrado sustituto por sus correligionarios de la mayoría panista del Congreso.
Estamos de acuerdo que todo esto es mero rumor -el cual deja de serlo cuando se convierta en hecho-, mas ¿de qué otra manera explicar la total indiferencia con la que González se está conduciendo?
No quiere cumplir su promesa de transparentar las cuentas del Fórum, desafiando con esto no sólo a la comunidad que las exige, sino al Congreso que se las está demandando.
No se esfuerza lo más mínimo, ni le echa el menor dejo de ganas, a todo lo relacionado con la inseguridad.
La reciente ejecución de OTRO jefe policiaco local y los cadáveres de balaceados que se apilan llegando al medio centenar, mientras los "levantones" (incluso de sus mismos empleados) se convierten en cotidianos, no generan en González la menor respuesta de hechos.
¡Ni la finta le hace a este problemón que intranquiliza y acongoja sobremanera a la ciudadanía!
Actúa como si le valiera "móder" todo: no les ofrece apoyo a los alcaldes, no habla con ellos, no convoca ni siquiera a juntas de Seguridad con su inútil coahuilense Secretario de Seguridad Pública, se limita a echarle la culpa de NUESTRA inseguridad "al clima nacional": no se implementan planes de ningún tipo, no se le asignan recursos extra al rubro de Seguridad, ni se acongoja o mortifica ante el evidente hecho de que el Estado HA PERDIDO EL CONTROL de la seguridad pública y que los maleantes actúan a sus anchas con plena impunidad en Nuevo León, mientras sus policías se desmoronan en el desánimo.
Tenemos entendido que los organismos de inteligencia allende el Bravo están empanicados de cómo cunde la violencia -y la corrupción- en nuestro antes pujante Estado: ¡Y González tan campante!
Para toda emergencia, el único recurso del que hace gala abundante nuestro Gober es del rollo: para eso es extraordinariamente apto, para el verbo, la zafada, la eludida, la evasión, las promesas incumplidas, el pretexto y la barra.
¡Ah, y para la grilla nacional del PRI!
Ésa sí le interesa sobremanera a González: no se pierde reunión o junta en México con sus correligionarios, mientras en Nuevo León se acumulan los cadáveres en las calles de nuestras ciudades y pueblos.
Pero más trágico aún: mientras tanto, nuestros policías, ante la apatía de sus jefes, han perdido la voluntad de LUCHAR, de defender a la sociedad ante los criminales.
¡Ni siquiera llamada de condolencia a nivel Estado recibió la viuda de "El Granadero" el Comandante de San Nicolás asesinado por cumplir con su deber (participó en la detención de unos Zetas)!
El concepto de LIDERAR estando cerca y atento a los problemas y a los soldados en las trincheras le es tan ajeno a González como la transparencia, la cual predica, pero no cumple.
Ante este panorama de apatía oficial, la única conclusión que se puede derivar es la que citamos: mentalmente, González ya está en otra parte, sabe que se va a algún puesto federal merced a alguna negociación de su partido con el nuevo Gobierno federal y le va a dejar la papa caliente de la inseguridad (y las finanzas públicas tronadas) a otro incauto.
Mismo que, esperamos, no sea el citado Alejandro Páez, pues este hombre es como los sets de Hollywood: nomás la puritita fachada.
Triste y angustiante encrucijada enfrenta pues nuestro Estado: si González se queda con la actitud de indiferencia que trae nos lleva la trompada; y si se va dejando a Páez, ¡también!
¡No estamos fritos, amigos: estamos refritos y empanizados!
