Aquí una breve explicación de la sección, o bien el artículo, noticia o información más importante de la misma.

Consultas, ponencias y editorial de trabajo

El tianguis que llamamos presupuesto por Carlos Puig
14 de Noviembre de 2009

Para documentar nuestro pesimismo sobre el futuro basta reseñar unas cuantas viñetas de la negociación del Presupuesto de Egresos que quedará aprobado en las próximas horas.

En su propuesta, el Ejecutivo federal (recordemos que es el Ejecutivo todo, no la Secretaría de Hacienda solita la que envía la proposición) recorta el presupuesto dramáticamente al Imcine y los fondos de apoyo al cine. No discutiré aquí la conveniencia o no de hacerlo, lo curioso es lo que pasa en los días siguientes a la entrega del documento al legislativo.

La comunidad cinematográfica se entera y hace una conferencia de prensa denunciando las intenciones del gobierno. Unos días después, Consuelo Saizar, presidenta de Conaculta, de quien depende el Imcine, está programada para inaugurar el Festival de Cine de Morelia. Sabe cómo la recibirán así que telefonea al Presidente y éste le dice que no se preocupe, que mantendrán el mismo fondeo para los cineastas. Saizar lo comunica a los reunidos en Morelia y apaga las ganas de abuchearla. Hacienda no hace formalmente ninguna modificación al documento que tardó meses en integrar, pero todo está arreglado, dicen. Si el Presidente cumple, sin embargo, alguna otra dependencia perderá dinero, una que no tenga a Bárbara Mori para visitar San Lázaro y sacarse fotos con diputados.

En esos días, un funcionario de Los Pinos se queja en privado. “Así son muchos, no se atreven a pelear por sus cosas con Carstens y luego cuando les llegan las consecuencias van con Calderón para que les saque del fuego las castañas”.

Esta semana, el secretario de Turismo declaró que nadie debería de preocuparse, que la supuesta desaparición de la secretaría era sólo una “fusión” con Economía y que ningún programa desaparecería. ¿Y el ahorro entonces? Sumemos a esto los no tan clandestinos cabildeos de funcionarios de la Secretaría de Reforma Agraria, Turismo y hasta de la Función Pública frente a legisladores para insinuar que es de reversa a lo pretendido por el Ejecutivo sederal.

El presupuesto es un tianguis. Un mercado sobre ruedas. Y en el que participan no sólo gobernadores, que alguna justificación tendrían, sino miembros del Ejecutivo que trabajan contra la voluntad del… Ejecutivo federal. Ante tal desmadre ¿qué podemos esperar?

Uno se imagina a funcionarios de Hacienda durante dos meses revisando cada rubro del presupuesto, levantando el dedito para saber hacia dónde sopla el viento, y tomando decisiones sobre qué quitar y que no. Ejemplos de que esto debe ser así hay varios, como el que quitaba el dinero a un programa de becas en la UNAM para estudios que duran cuatro años y que sólo lleva uno. ¿Adiós becarios? O el que reduce a cero el centro paralímpico nacional de Jalisco.

Dice la ley que la Secretaría de Hacienda debe considerar a la hora de hacer su presupuesto la evaluación de resultados de cada uno de los programas. Y dijo el Presidente en la presentación del presupuesto que se revisarían, en estos tiempos de crisis, programas que no han funcionado.

Los datos dicen otra cosa. La ONG Gestión Social y Cooperación A.C. presentó hace unos días un reporte de desempeño de programas gubernamentales y los relacionó con el presupuesto propuesto para 2010.

El índice de GESOC se compone de datos gubernamentales. Algunos ejemplos: el programa del DIF de atención a personas con discapacidad, calificado con 68 sobre cien puntos posibles, se queda con 94 por ciento menos de presupuesto. El programa de CONADE de alta competencia, con calificación de 42, aumenta su dinero en 188 por ciento. Bernardo de la Garza debe haber grillado bien. Cosa que no hizo quien dirige el Programa de Desarrollo Institucional Ambiental (PDIA) de Semarnat, calificado con 71, y al que se le esfuma el dinero. Exagero, se le disminuye 97 por ciento.

Como lo ha señalado FUNDAR, la ONG que desde hace muchos años se especializa en tratar de entender y dar seguimiento a nuestros procesos presupuestarios, el problema es que en verdad es imposible conocer el proceso por el cual se decide el presupuesto. Y no sólo para ciudadanos o periodistas, sino para los propios diputados. Agréguese a la mezcla el detalle denunciado por el PRD la semana pasada, que PRI, Hacienda y PAN ni siquiera invitaron a los perredistas de la Comisión de Presupuesto a las reuniones de negociación. Una lindura. De los absurdos del tianguis, sección gobernadores, ya ha contado en estas páginas Héctor Aguilar Camín.

Como bien me recordó Rocío Moreno, la coordinadora del programa de presupuesto de FUNDAR, nada de esto es nuevo. Hoy, por suerte, ponemos más atención. Pero verlo, asusta. La disputa por el dinero enseña el lado más oscuro de un país sin rumbo, sin instituciones, ni procedimientos ni transparencia. Es un tianguis de vendedores informales que no pagan impuestos. Uno más.

masalla@gmail.com